Consecuencias de la sobreprotección
Parece que la sobreprotección se está convirtiendo en una de las peores epidemias de la actual generación de padres. Los especialistas en el tema, como Eva Millet, hablan de madres/padres helicóptero (que sobrevuelan permanentemente a sus hijos), madres/padres apisonadora (que en vez de preparar a su hijo para el camino preparan el camino para su hijo), madres/padres guardaespaldas (¡a mi hijo ni le toques!), padres/madres manager (esos que quieren un/a super deportista de élite en su vida y saben más que los entrenadores/as), los padres/madres bocadillo (que persiguen a su hijo con el bocadillo o un tupper de fruta por todo el parque para que no "se muera de hambre") etc. En cualquier caso, el problema es el mismo, la sobreprotección. ¿Y qué hay de malo en proteger a nuestros hijos?, pues obviamente nada, nuestro deber como padres y madres es protegerlos y ayudarles, teniendo como objetivo final la adquisición de autonomía. La sobreprotección ocurre cuando no somos capaces...